Caligramas, Ramón Iván Suárez Caamal

De luz y aire son
los globos de Cantolla que viajan
con el viento: mi corazón los sigue. Mientras
la llama dure, serán pájaros de fuego, soplo de la lumbre,
brisa y brasa de mis versos. De niño los miré partir a islas
de ignoradas nubes en los archipiélagos celestes. Los
llevaban colibríes de papel de china con vistosos
lazos. ¡Ay, Globos de Cantolla!, también arde
mi corazón como el de ustedes e igual
anhela horizontes. Mientras esté
la flama seré un curioso
navegante de los
cielos de papel
hasta que los
impulsos
se tornen
cenizas.

LOS NES
PRI VIO
ME A
ROS

fueron bicicletas con alas
que inventaron los niños a la aventura por cielos inexplorados.
Allá va la mariposa con ruedas veinte metros arriba.
Aquí baja en picada, casi un meteoro.
¡Son osados viajeros!
¡Cuánta obstinación por mirar desde una cometa el mundo!
La armazón, de carrizo;
de tela o cartón, el biplano.
Chaplin hubiese bailado charlestón sobre alguna de sus alas
porque esta bicicleta hace mágico el sobrevuelo de las horas.
Pónganse enfrente para la fotografía:
acomódense bombín, bufanda, gorra, gafas de piloto
y sonrían
¡FLUM!
¡Gire la hélice
y haga batidillo de niebla!
Gallo luminoso,
pico de cometa;
tocas tu trompeta,
gallo claridoso,
con la misma diana
de cada mañana.
Gallo buche orondo
y canto tan hondo;
oye, gallo, e una pluma
arlequín m de
jabado a a pluma tu
con el traje florido d n sola cola
y siempre enamorado, u para que mi corazón escriba
en la noche sin fin
el DO RE MI
FA SOL
de
tu
canción..
Pelícano,
dame un pez
de los que guardas en el baúl de laca
y madera de tu pico,
un zapato y una
llanta lisa
dame. O tal vez
la luna,
el sol,
las estrellas
y la risa de las olas grises.
Ave de porcelana, ¿cómo es que no te rompes
cuando caes de lo alto y se hace trizas
el espejo del mar? Pelícano, eres galeón con las velas plegadas
que se mece y duerme en el arrullo del océano
cuando dicta sus versos de salitre.
¡Habrase visto tanta calma y vastedad!
Pelícano, pirata posado
en tus
dos patas,
nunca
en una:
pelícano color de luna.
Cuando salga la tortuga
a tomar el sol bendito, le pondría
un sombrerito de jipi y una lechuga
o la despierto de un grito si el carapacho
se arruga. La tortuga tiene sueño, la tortuga
duerme en casa, ¿no será una calabaza la que
flota como un leño? Si miras a la dormida sobre una roca muy quieta,
lo que ves es una treta con que te engaña la vida. La tortuga entristecida
es una media naranja que sacaron de la zanja:
¡cómo llora por su vida!, -jipi, jipi, Jipijiapan-
porque a la tortuga tapan el sol con una
cazuela. Cuando observas su reflejo no
corre sino que vuela, la tortuga echa
candela, la tortuga del espejo

Ramón Iván Suárez Caamal

En 2010 ganó el Premio Hispanoamericano de Poesía para Niños convocado por la Fundación para las Letras Mexicanas y el Fondo de Cultura Económica. En 2011 el Premio Internacional de Poesía para Niños, ciudad de Orihuela, en España. En 2013 el Premio Nacional de Libro Ilustrado para Niños convocado por el Instituto Literario de Veracruz con el libro “Cuna la medialuna”. En 2014 obtiene el galardón del Certamen Internacional de Poesía para Niños “Luna de Aire” convocado por la Universidad de la Mancha en España. Publicó un libro para talleres literarios titulado Poesía en acción y otro de ejercicios para talleres infantiles de poesía titulado Resortera para las palabras. Es seleccionado para formar parte del SNCA en 2019.

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